DEL PROYECTO
Este proyecto tiene por fin mostrar el desarrollo de una nueva teoría de gravitación, que se ha basado en una ampliación del principio de relatividad de Galileo y en una crítica a la primera ley mecánica de Newton.
Soy autor de estas cuestiones, y en la medida en que escriba usted podrá leer aquí todo el texto, muy simple por lo demás, aunque tendrá que aguzar su atención para comprenderlas.
El texto lo dividí en dos partes: una contiene la teoría misma, expresada en el formato correspondiente, y la otra contiene mi propuesta de cuál es la naturaleza del tiempo, del espacio y otros conceptos profundamente relevantes en nuestro quehacer humano.
DEL ORIGEN
A través de varios años de reflexión intensa, pensaba libremente respecto de algunas nociones fundamentales que la física y la cosmología utilizan en su descripción del universo. Sin embargo, ya en los inicios me di cuenta que en general estaba yo en desacuerdo con muchas de ellas, así que me encargué de buscar desde mi pensamiento lo que podría ser su esencia, pero con una postura en donde todo lo dado por verdadero o convenido hasta ahora no sería un peso con el que luchar, sino en cambio no más que una referencia en un pensar libre de prejuicios y también de posibles costos. Así me pregunté por ejemplo, “cómo debe de comportarse la naturaleza” o “qué es el tiempo”.
Entre todo, surgió asimismo una nueva explicación respecto de qué es la gravedad, ese fenómeno por el cual la materia se reúne entre sí. En particular, lo que me incomodaba de la visión de Newton era principalmente su necesidad de “fuerzas de atracción”, pues, no me parece razonable que un cuerpo emita señales hacia el exterior de sí y que la respuesta de los otros cuerpos sea reaccionar en la dirección opuesta de la señal. Es como chutar una pelota hacia adelante y que ésta salte hacia atrás. Y de la descripción de Einstein me molestaba en extremo el concepto de curvarse tiempo y espacio, cuando nadie sabe realmente lo que es tiempo ni espacio o qué significa su curvatura o siquiera de si efectivamente existen.
Vamos, en esencia, como no te gusta la naturaleza la cambias para que se acomode a tus gustos. ¡Genial! La dimensión de tu ignorancia es infinita.
Corrijo, la dimensión de tu ignorancia es infinita en palitos de fósforo cubicados en cobre.
Me alegra tu comentario, pues si acaso eres físico o sabes bastante de ello, entonces el tono ácido indica que estoy en el camino correcto. Si no sabes física, bueno, no indica nada.